martes, 22 de noviembre de 2011

Escasez cultural.



Últimamente ando motivado y deprimido a la vez. Es difícil de explicar, pero para mí es un estado mental fácil de entender. Ando con las ganas de crear, pero cada cosa que creo, me parece peor a la anterior, lo cual me frustra bastante. Quizás al igual que como me pasaba en el pasado con las relaciones, quiero que todo sea perfecto y en esa imbécil idea más la cago. De vez en cuando creo, a ciencia cierta, que lo mejor sería escribir lo que me viene a la mente. No sé, quizás como “buen novato” quiero hacer lo mejor a la primera y aunque sé que existe gente capacitada para eso, yo no lo soy.
El viernes salí a tomar con unos compañeros y estuvo cool. El sábado, salí con un compañero a tomarme una cerveza pre-almuerzo. Conversando con el me di cuenta de que este año he aprendido más de lo que he aprendido en mi vida. Quizás son cosas básicas y la mayoría ya la he olvidado, pero este año trabaje y estudie. Realmente andaba muerto algunos días. La gente cree que porque trabajo y estudio soy un tipo admirable. Yo no lo veo así, de hecho sentía que mucha gente me tenía lastima por eso y eso me cargaba. La cosa es que aprendí cosillas “audiovisuales” sumamente básicas, pero que no tenía la menor idea de que se podían realizar. Fue genial. Quizás académicamente no grabe ningún corto que me gustara, que fuera mi humor o yo participara en el guión, porque en lo que participe, todo fue cambiado. Realmente me frustro y quizás por eso no puedo escribir nada bien. Más que no escribir nada bien, me pasa que cada vez que escribo algo, no le puedo crear un final. Como que puedo escribir bien, puedo escribir historias graciosas o a mis personajes les pasan cosas que a mí me gustaría ver en un corto o algo así, pero nunca se como finalizar una historia y eso me mata la mente.
Muchos me dicen que escriba lo que se me viene a la mente, que deje descansar las historias o que parta primero con el final, pero para mí es difícil, como que puedo partir historias, desarrollarlas, pero no finalizarlas… y si me voy en la “vola mistica de la vida misma”, me pasa lo mismo en la vida cotidiana.
Me cuesta terminar las historias de mi vida, prefiero desaparecer de ellas, sin decir nada o llegar a ese punto, quizás por eso (En otra teoría mística y cuatica) no tengo inspiración para terminar las historias que están en mi mente.
Trate de escribir esto con la intensión de calmar mi mente, pero me enrede aún más.
He pasado tardes enteras escribiendo sinopsis y de verdad no me convence nada. Igual me cuestiono que quizás no tenga el don para eso, que de cuando se me ocurrió la idea de que podría grabar cortos, de que porque sueño con grabar una película. Mis historias siempre tienen un personaje que es grotesco y habla todo en humor negro, sexual y racista, un tipo bueno que se enamora de la chica linda. Todo esto rodeado de amor y de historias de perdedores. Quizás es difícil escribir algo porque como mi vida, esta inspiración nunca tiene fin.
En fin… quede peor.


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