Por más que lo quiera, la vida no es una comedia, pero de
verdad debiera serlo.
Me gusta reír y hacer reír, pero nunca comparto mi mundo
real, porque ni siquiera yo lo conozco.
Es cuatico empezar a compartir lo que sientes con otra
persona, sean cosas buenas, malas, cosas entretenidas o cosas que te
desagradan, pero no estaba acostumbrado a compartir mis experiencias.
Es una situación nueva, relajante y que ayuda al alma como nunca nada lo había hecho.
Uno puede morir mañana y no lo sabe, por lo mismo, uno no
sabe cuanto puede durar una nueva historia, pero creo que lo que he vivido a
sido algo inmensamente enriquecedor, por DONDE SE LE MIRE.
Es difícil experimentar con otra muher. Como que se te viene
a la mente lo que hacías antes, pero ahora todo es nuevo, TODO y pese a que
entrenaste en tu pasado, estas viviendo una nueva experiencia, por lo cual NADA
SE LE PARECE o por lo menos tienes la posibilidad de que nada se le parezca a
tu pasado.
En mi mente se me viene el miedo al fracaso, a que si seré
capaz de esto o de aquello, a un montón de cosas nuevas que vienen, que uno
tiene que vivir para seguir andando.
Espero no equivocarme, pero creo que esto anda bien. Me
siento feliz. Me rio mucho y lo más importante es que puedo decir y conversar todo,
sea una banalidad, un chiste o algo que me complica, cosa que aunque parezca
muy sencilla, NUNCA HABIA EXPERIMENTANDO TAN BIEN.
En fin, eso.