jueves, 7 de junio de 2012

lunes, 4 de junio de 2012

1092


Por más que lo quiera, la vida no es una comedia, pero de verdad debiera serlo.
Me gusta reír y hacer reír, pero nunca comparto mi mundo real, porque ni siquiera yo lo conozco.
Es cuatico empezar a compartir lo que sientes con otra persona, sean cosas buenas, malas, cosas entretenidas o cosas que te desagradan, pero no estaba acostumbrado a compartir mis experiencias.
Es una situación nueva, relajante y que ayuda al alma como nunca nada lo había hecho.
Uno puede morir mañana y no lo sabe, por lo mismo, uno no sabe cuanto puede durar una nueva historia, pero creo que lo que he vivido a sido algo inmensamente enriquecedor, por DONDE SE LE MIRE.
Es difícil experimentar con otra muher. Como que se te viene a la mente lo que hacías antes, pero ahora todo es nuevo, TODO y pese a que entrenaste en tu pasado, estas viviendo una nueva experiencia, por lo cual NADA SE LE PARECE o por lo menos tienes la posibilidad de que nada se le parezca a tu pasado.
En mi mente se me viene el miedo al fracaso, a que si seré capaz de esto o de aquello, a un montón de cosas nuevas que vienen, que uno tiene que vivir para seguir andando.
Espero no equivocarme, pero creo que esto anda bien. Me siento feliz. Me rio mucho y lo más importante es que puedo decir y conversar todo, sea una banalidad, un chiste o algo que me complica, cosa que aunque parezca muy sencilla, NUNCA HABIA EXPERIMENTANDO TAN BIEN.
En fin, eso.
Share: