Me siento arrendado. Así de simple es mi idea. Hace poco cumplí 25 años y a pesar de tener un cuarto de siglo, mentalmente no me siento un anciano, pero si me siento un anciano social. Hace un par de años llevaba el pelo largo, no me importaba ser un obeso mórbido, sufrir acné como un maldito púber y vestirme con cualquier ropa. Tomaba tanto alcohol que más de alguna vez sufrí los efectos de no acordarme de nada, pero no lo digo como el típico macho que liga con una mujer de la cual al otro día siente vergüenza. No, de verdad perdía mi memoria y a medida que me iban contando lo que hice “la mañana/tarde/noche anterior” me iba acordando. Solía tomarme para empezar una botella de algo (ron/pisco) con Coca-Cola con un buen amigo. Con el paso del tiempo, para partir me podía tomar una “promo” solo y ahí partía el carrete.Nunca he tenido una habilidad para algo, no es que me sienta el mayor podre idiota del mundo (Existen días en que sí, pero bueno, como todos), pero nunca he tenido vocación de nada. He pasado por 3 carreras y a pesar de estar a un paso de terminar una, no me siento realmente pleno para ejercer.Tener vocación de algo es sumamente importante, porque aunque quieras ser bailarín de ballet, político, mercenario o político-mercenario y crees que tienes vocación de eso, te la juegas para que las cosas se den, pero como nunca he tenido vocación de nada, nunca me la he jugado por estudiar algo o por hacer algo para el resto de mis días, entonces “he aprovechado” las oportunidades que me ha dado la vida (osea mis padres y mi hermana) y he estudiado porque hay que estudiar.
Hoy tengo 25 años y el otro día cuando me fui a cortar el pelo, una acción normal en la vida normal o un gran acontecimiento para alguien que seguramente debe tener una vida de mierda. La cosa es que me impacte de mi vida en la actualidad. Habían pasado menos de 3 meses desde mi último corte de pelo y ya estaba sentado nuevamente cortándome el pelo en mi misma peluquería de siempre. Mi sweater a rombos ya no era una prenda para salir a carretear de manera “formal”, sino que ahora era una prende de trabajo que “combina” con una de mis camisas favoritas. La barba tupida que camufla mi doble papada y mis marcas de acné quedaron en el pasado, ahora me afeito una vez a la semana, no como antes que me afeitaba solamente cuando me quería emparejar los bigotes y me quedaba mal y me afeitaba y quedaba con mi “hocico de pato”.
Raro, el sentimiento de sentirse arrendado es extraño.Siento que mi esencia la estoy ocultando, pero que si sigo ocultando la verdad de mi esencia, de aquí a 5 años la perderé y daré por perdido el poco talento que alguna vez sentí que tenía y que de vez en cuando, cuando pienso cosas y me hace reír, siento que aún tengo.
Siento que solo me falta ir a ver “Hormigas asesinas” y ahí todo se nos pudre.Muchos podrán decir que soy un tipo exagerado, que estoy creciendo y que es inevitable sentirse así, pero para mí no lo es. Ahora no me quiero ver los próximos 5 años de mi vida trabajando en algo que no me hace feliz, pero si podría hacerlo para pagar mis estudios. Siento (y aunque suene egocéntrico) que tengo “talento” para otras cosas, de verdad me siento especial, me siento como un individuo que podría darle el palo al gato en el mundo en algo que seguramente no es el típico trabajo formal de oficina. En fin, las cosas pasan porque tienen que pasar y como me dijo alguien cercano alguna vez:
.- “Cuando tengas entre 30 – 31 años serás un tipo exitoso”.
Fue lo peor que me pudieron decir, porque aunque le diga al mundo lo contrario, CREO EN EL DESTINO y aunque sea imposible darles sentido al destino, creo que puede ser así. Siempre llego tarde a la repartición de talentos, triunfos, logros y éxitos, pero siento que a mí esta vez me llegara un poco más tarde que al normal de la gente, por lo menos es lo único en lo que me puedo aferrar para no dar por perdido el “actual arrendamiento” de mi vida.Ojala que vestirme con rombos, tener el pelo corto, no dejarme barba y tomar tragos en bares por este periodo de tiempo sirvan de algo, porque a pesar de que me gusta vestirme con rombos, soy un tipo al que le gusta tomar cerveza de litro por $1500, dejarse el pelo largo de vez en cuando y hacer aflorar su talento en cosas que ojala le hagan pasar un buen rato a la gente. Pienso que estoy para “cosas grandes” pero que en la actualidad estoy teniendo una vida de mierda arrendada.Para finalizar, no sé porque mierda escribí esta columna porque nadie me va a entender y hasta quizás me encuentre un gordo de mierda egocéntrico y bueno para nada. Pero en fin, sé que a más de alguno le debe pasar y debe estar pensando que su vida es una mierda en la actualidad, lo bueno sería por lo menos llegar a pensar en cambiar esto, porque yo estoy pensando en cambiar mi actual momento de vida… ¡AGUANTE 2011!
0 opinaron:
Publicar un comentario