Desperté vulnerable, harto y con ganas de llorar.
De llorar de flojera, de llorar por recordar los tiempos en que tenía tiempo para todo y no hacía nada.
Hoy todo es al revés, quiero hacerlo todo y no tengo tiempo para nada.
De llorar de flojera, de llorar por recordar los tiempos en que tenía tiempo para todo y no hacía nada.
Hoy todo es al revés, quiero hacerlo todo y no tengo tiempo para nada.
Hablo al viento sin saber que voy a recibir de respuesta.
Quiero saber de ti porqué te intereso, que me vez y si aún lo sientes.
No somos amigos, ni menos lo seremos, pero aun así te extraño.
Nunca me atreví a tocarte la mano, pero me moría por darte un abrazo.
Así de nerd.
Un simple abrazo y si la cosa se daba darte un beso y “coronar” algo que no sé cómo se podría llamar.
El tiempo pasó y no sé qué paso.
Te busque 1 y 1000 veces.
Te busque 1 y 1000 veces.
Al principio era “reciproco”.
Termino siendo un acto en el que me sentí acosando tu vida.
Todo paso de lo espontaneo a lo forzado.
A tener que embriagarme para poder hablar desde el corazón y en la vida real fui el payaso que menos limosna recibió.
No te echo de menos, pero me gustaría haber sabido que podría haber pasado.
Te encontraba la raja.
Quizás mi problema fue admirarte, pero no sé, no lo pude evitar.
Tenías casi todo lo que me interesa.
Quizás sentirme ignorante a tú lado, no fue un buen pensamiento.
Hoy no te busco porque:
1.- No sé dónde buscarte.
2.- No sé si quiero seguir acosándote.
1.- No sé dónde buscarte.
2.- No sé si quiero seguir acosándote.
Todo paso de ser la raja ha sentirme invadiendo tu vida. Fui un acosador de la red.
En fin, “las cosas pasan por algo” y “tiempo al tiempo”.
Quiero pensar que es mutua inmadurez, que no alcanzo a ser una “loquilla” historia de verano a que te canse y aburrí.
0 opinaron:
Publicar un comentario