Hoy paso algo fuerte en mi vida. No me deja dormir, no me deja comer, no me deja descansar, no me deja tener la cabeza en el lugar exacto en donde quisiera estar. Es triste, pero también es justo. Es justo en el sentido de que tuve 1000 y 1 oportunidades por las cual luchar y como siempre, me di cuenta demasiado tarde al parecer. Es triste afrontar la vida desde otro punto de vista, es demasiado terrible la sensación que siento en mi cuerpo, en mi corazón, en mi mente, en mi alma, en mi estomago. La cosa se puso realmente color de hormiga. Nunca pensé que llegara este día en donde todo se iría por la borda y todo lo que alguna vez sembré, desapareciera tan rápido. Es triste pensar en un futuro lejano de ti. Verte a la distancia y no sonreír porque te veo, es más, sería una sensación muy triste que nunca sabré si la podre afrontar. Los días pasaran y el olvido tomara posesión de nuestras cabezas, pero no quisiera decirte que me he resignado. Si supieras lo mucho que estaba dispuesto por ti. Vendería mi misma alma al diablo con tal de sanarte de lo que fuera. Se que muchas veces prometí lo mismo, pero no se porque siento que nadie me cree cuando digo que ahora es especial. Odio el tiempo al tiempo. Odio las acciones pasajeras, odio el susurro cuando se lo lleva el viento. Odio odiar, pero en este momento me odio con todo mi corazón, me siento un verdadero papanatas. No sabes lo dispuesto que estoy al cambio, no al cambio popular, pero si al cambio de acción, de gracia, de pensamiento. Estoy dispuesto a dejar ese tonto niño mimado que alguna vez fue, ese que por lo más mínimo hacia perderle sentido a toda una semana llena de amor. Me siento triste y desolado, me siento como un perro sin su dueño o un gato maullando sin molestar a nadie. Te regalaría un poema todos los días por el resto de mi vida y de la tuya, te invitaría a conocer terrenos nunca antes explorados, pero con las ganas de ser felices, todo podría ser mucho mejor. Pero no, no me atrevo porque se que he pecado. He pecado de lo lindo, una y otra vez he pecado, cometiendo las mismas acciones que antes fueron prometidas. Pero si de verdad me miraras, me miraras a los ojos y te dieras cuenta de que lo que te estoy diciendo te lo digo de corazón, que lo prometo por lo que más quiera, obvio que no seas tú. Odio haberle dado tiempo al tiempo y haberme dejado estas, pero más que lamentarme seria el momento indicado para demostrarte lo distinto que puedo ser. Se que no soy un hombre malo, pero se que de repente cometo una y otra vez los mismos errores que el tiempo me enrostra en la cara que no deba cometer. Soy un infante en un cuerpo de gigante y cometo errores como un tonto. Me gustaría decirte a la cara que no es que cambie por ti, pero sí que yo me vuelvo a encontrar conmigo, con mi esencia, con mi persona, con esa persona que te hace más reír que llorar y me gustaría que si te hago llorar, sea de emoción por una sorpresa que hace latir por 1000 tu corazón. De verdad Paula, te amo, de verdad es triste decirlo con convicción porque ya no estamos juntos, el destino, sí, ese cruel destino nos separo pero a pesar de eso no puede quitarme mis sentimientos y en este momento siento que te amo y que tengo muchas ganas de demostrarte lo mucho que te amo y lo mucho que puedo reencontrarme conmigo para hacerte feliz. Lamentablemente la vida me da a elegir la primera y no es mala, pero en este momento de mi vida es triste, porque quizás no es correspondido. Solo me queda amor tirado al vacio.
0 opinaron:
Publicar un comentario